Comenzar un negocio propio, especialmente si siempre trabajaste en relación de dependencia, no es fácil, nada fácil, pero aplicando estos consejos para emprendedores, rápidamente lograrás salir adelante y consolidar tu proyecto personal:

Manejar el fracaso: antes de comenzar, plantéate como reaccionaras ante la posibilidad de que todo salga mal. Debes tener en cuenta esa posibilidad y estudiar la mejor forma de reaccionar ante ella: recuerda que Henry Ford dijo: “al final triunfé porque fracasé mil veces pero eso nunca me impidió seguir adelante”.

Aprender de los errores: cada error que cometas es una enseñanza que te servirá para el futuro, por eso, no dejes que el miedo te detenga: Steve Jobs, fundador de Apple, luego de ser echado de su propia empresa a los 30 años, reconoció que esa “caída” le permitió planear los grandes proyectos que lo harían famoso una década después: el Ipad, el Iphone y la Tablet.

Trabaja por tu sueño: no basta con hablar de todo lo que piensas hacer, necesitas poner manos a la obra y llevarlo a la práctica: miles de personas sueñan con cambiar el mundo y hacerse ricos, pero solo lo consiguen aquellos que afrontan el inmenso riesgo a nivel personal y económico que esto significa (recuerda las palabras de Ford que citamos al comienzo 😉).

No tengas miedo de rodearte de profesionales: si logras reunir un buen grupo de especialistas, verás como tus ideas se llevan a cabo de manera más rápida y
efectiva; no caigas en el típico error de muchos emprendedores que, por miedo a ser opacados, solo contratan gente que se limita a seguir sus ordenes y decir: “si, jefe, estoy de acuerdo con usted en todo”.

Nunca pierdas el placer del trabajo: poner en marcha un emprendimiento puede arruinar tu humor y hacerte perder el goce de tareas que antes disfrutabas; no permitas queesto s uceda: ama lo que haces e involúcrate con ello al 100%. De nada sirve ser rico si terminas enfermándote y gastando todo tu dinero en medicamentos.

Lo más importante: muchos emprendedores, al triunfar con su proyecto, sienten que pierden el ímpetu original y caen en profundas depresiones, pensando que ya no hay nada nuevo por hacer o descubrir; nunca caigas en ese error: lo peor que te puede pasar es quedar atrapado en las expectativas del pasado: si llegaste al punto que deseabas, descubre nuevos desafíos para tu empresa: conquistar mercados exóticos, lanzar nuevos productos, ampliar tu área de influencia… ¡hay mil opciones que están esperando ser estudiadas!

Recuerda: ¡el mundo es tuyo, solo debes animarte a salir y conquistarlo! Y no olvides tener en cuenta, alguno de estos consejos para emprendedores.

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